Larpeira gallega

08 mayo, 2018

Si me seguís en Instagram, ya sabréis que la semana pasada estuve haciendo el Camino de Santiago. Es una experiencia que, si se puede, recomiendo hacer una vez en la vida. Y si os lo digo yo, que soy la persona menos deportista que existe, es que en serio merece la pena todo el sufrimiento... No sé qué ocurre cuando llegas a Santiago que de repente se te olvida todo lo malo y sólo te quedas con lo bueno...

¿Y a qué viene todo este rollo? Os preguntaréis... Pues viene a que he vuelto más enamorada que nunca de mi tierra, a que vengo con la morriña subida y a que me apetecía hacer un post relacionado con mi maravillosa Galicia. Por eso, hoy os traigo la receta de la larpeira gallega, un bollo dulce y esponjoso que recuerda un poco al roscón de Reyes y que se cubre con tiras de crema pastelera y se baña en un almíbar de anís...

¿Queréis ver cómo se hace? ¡Pues empezamos!

LARPEIRA GALLEGA
Ingredientes
Para el prefermento:
    100 gr. de harina de fuerza
    100 gr. de leche entera
    10 gr. de levadura fresca de panadero
Para la crema pastelera:
    330 gr. de leche
    85 gr. de nata para montar
    85 gr. de azúcar
    4 yemas L
    35 gr. de Maizena
Para el almíbar:
    75 gr. de agua
    75 gr. de azúcar
    30 gr. de anís dulce
Para la masa:
    El prefermento anterior
    2 huevos L
    450 gr. de harina de fuerza
    50 gr. de leche entera
    15 gr. de levadura fresca de panadero
    125 gr. de azúcar
    1 ralladura de limón
    1'5 cucharaditas de anís dulce
    75 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
    Un poco de azúcar humedecido en anís y/o agua (para decorar)

Elaboración
Para el prefermento:

1. La noche anterior, calentamos unos segundos la leche en el microondas y disolvemos la levadura en ella. No debe estar muy caliente (menos de 40º/45º) ya que la levadura podría estropearse. 

2. Añadimos la harina y formamos una masa homogénea. 

3. Dejamos reposar en la nevera, dentro de un bol tapado con papel film, hasta el día siguiente.

Para la crema pastelera:

1. Separamos un poco de leche y disolvemos la Maizena en ella.

2. Calentamos en un cazo a fuego medio el resto de la leche, la nata y el azúcar, sin que llegue a hervir.

3. Apartamos del fuego y añadimos las yemas (ligeramente batidas) y la leche con la Maizena, removiendo constantemente con unas varillas.

4. Volvemos a llevar el cazo al fuego hasta que hierva y espese, removiendo constantemente con las varillas para evitar que se formen grumos.

5. Dejamos enfriar en un bol con papel film a piel, es decir, en contacto con la crema. Cuando se enfríe, podemos llevarla a la nevera hasta el momento de usarla.



Para el almíbar:

1. Ponemos en un cazo a fuego medio el azúcar y el agua.

2. Cuando el azúcar se haya derretido por completo, añadimos el anís y retiramos del fuego. Reservamos.

Para la masa:

1. Calentamos la leche unos segundos en el microondas, como en el apartado anterior, y disolvemos la levadura en ella.

2. Con el accesorio pala de la Kitchen Aid o similar (o a mano), batimos los huevos con el azúcar, después añadimos la leche con la levadura, el anís y la ralladura de limón.

3. Incorporamos el prefermento en trozos y mezclamos. Vamos incorporando la harina poco a poco mientras seguimos batiendo a velocidad mínima.

4. Cambiamos al accesorio gancho para masas (o a mano) y amasamos hasta que se comience a formar una masa homogénea. Después, añadimos la mantequilla poco a poco y amasamos durante unos 20 minutos, hasta que veamos que la masa está lisa, elástica y manejable.

5. Formamos una bola y la dejamos reposar en un bol aceitado, tapada con papel film, durante una hora o una hora y media, hasta que haya doblado su volumen. A mí me gusta usar el calor residual del horno para eso, y dejar la masa dentro del mismo, a muy bajita temperatura y con la puerta entreabierta.

6. Transcurrido ese tiempo, pasamos la masa a la encimera ligeramente enharinada y le quitamos el gas, presionando con cuidado. Después, la pasamos a una bandeja de horno con papel de hornear y, con las manos, aplastamos la masa suavemente hasta formar un óvalo de unos 3 cm. de grosor. Debe quedar algo de espacio a los lados para que pueda crecer en el horno sin deformarse. Con un cuchillo hacemos unos cortes transversales, de forma que la superficie quede decorada con rombos. Con una manga pastelera y boquilla 1M, aplicamos cordones de crema sobre los cortes. Después, ponemos un poco de azúcar humedecido con anís y/o agua en los rombos. 

7. Dejamos reposar durante unos 25/30 minutos cubierta con un trapo. Mientras, precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo.

8. Horneamos durante 25/30 minutos hasta que la superficie esté doradita.

9. Sacamos del horno e inmediatamente pincelamos con el almíbar. Si queremos que esté muy empapado, podemos hacer agujeros en la superficie con una brocheta para que penetre mejor.



Fuentes: Patty´s Cake, La cocina de Frabisa, De rechupete.


¿Qué os parece? ¿Conocíais la larpeira gallega?


Un beso,

Eva.

2 comentarios:

¡Muchas gracias por tu comentario, me hace muchísima ilusión recibirlos!

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